Resumen del artículo
Un vaso de agua, una taza de café o un refresco sobre el teclado pueden ser suficientes para dejar el portátil inutilizable. Pero lo que importa no es el portátil: son los datos. Te explicamos qué ocurre dentro, por qué el arroz es un mito peligroso, y cuándo un laboratorio especializado puede recuperar todo.